La afirmación del mandatario se sustenta en un estudio del Observatorio de la Deuda Social que proyecta una reducción del 54,9% al 44,6% en el tercer trimestre del presente año.
El mandatario Javier Milei afirmó que la pobreza está bajando. La afirmación se sustenta en una proyección estadística basada en “microsimulaciones” elaborada por el Observatorio de la Deuda Social, que estimó que habría una baja del 54,9% registrado por esta entidad en el primer trimestre del 2024 a un 44,6% en el último. La misma tendencia a la baja tendría lugar con la indigencia, que pasaría del 20,3% al 11,6%.
En un post publicado en la red social X titulado “Pobreza bajando“, el presidente expresó: “Falta muchísimo, pero estamos en el camino correcto. La reducción de pobreza debe obedecer a mejoras que sean sostenibles en el tiempo y no artilugios politiqueros que a largo plazo sólo la incrementa”.
Esta mirada coincide con la última expresión del Ministerio de Capital Humano, que respondió a un estudio sobre pobreza de la Universidad Católica Argentina: “El dato de pobreza es elevado, y somos conscientes de que aún queda mucho por hacer, pero los indicios nos permiten ser optimistas. Las proyecciones indican que esta tendencia se mantendrá, en un contexto de estabilidad macroeconómica y crecimiento genuino de la economía”.
De esta manera, el Gobierno intenta dar respuestas al problema de la pobreza, que se erige como una de las cuestiones más urgentes y pendientes de la actual gestión. El último dato del INDEC al respecto es que la misma, enn el primer semestre de 2024, se sitúa en el 52,9%, subiendo más de 12% en comparación al 40% del último semestre de 2023. Se trata de la cifra más alta en los últimos 20 años. Lo mismo con la indigencia, que escaló del 9,3% al 18,1% como producto de la política económica del Gobierno.
Si bien la proyección indica una mejoría que debería estar teniendo lugar en este momento y se vería reflejada en los datos que publicará el INDEC a principios del próximo año, esta se contrapone a estadísticas socioeconómicas ligadas al consumo, el trabajo y el salario que indican la continuidad de la recesión económica, lo que a su vez refleja que el nivel de vida de la mayoría de la población no habría mejorado sustancialmente luego del gran ajuste devaluatorio acontecido al comienzo de la gestión libertaria.