03 abril 2025

Acuerdo FMI: los desembolsos por US$20.000 millones establecen sólo el piso

Para el gobierno argentino hoy la clave pasa por incrementar lo más posible el monto de fondos frescos que ingresarían como parte del nuevo acuerdo de Facilidades Extendidas, el BID y el Banco Mundial

Los U$S20.000 millones que el Gobierno está terminando de negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) serán el piso del acuerdo con la comunidad financiera mundial. El monto final podría alcanzar los 30.000 millones de dólares; sumando algún dinero más del organismo que maneja Kristalina Georgieva, más los créditos puente que Javier Milei y el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo negocian de manera casi personal con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Por esta vía llegarán otros 6.000 millones de dólares de piso; los que, a diferencia del dinero del Fondo, podrán utilizarse de manera líquida bajo el argumento que serán prestados para manejo financiero del Estado argentino. Si bien tendrá prohibido el uso de esos dólares de los dos organismos para política cambiaria (léase mantener el dólar en los niveles actuales), sí podrán aplicarse al pago del vencimiento de deuda de unos U$S4.500 millones de los Bonares y Globales de la reestructuración de octubre de 2020.

Sólo con esto, haciendo matemáticas contables y bajo el principio que el dinero en fungible, el Gobierno libera ese monto para poder atender necesidades cambiarias y monetarias. Al menos hasta las elecciones de octubre.

Aunque aún no está definido el mecanismo -lo decidirá el Directorio del FMI- según algunas fuentes el dinero del organismo sería dividido en dos tramos. El primero, con la liquidación inmediata luego de la aprobación del acuerdo en el Board del FMI, por un total de unos U$S 9.800 millones.

Ese dinero es el que Argentina ya le liquidó al organismo desde el segundo trimestre del año pasado, y que el Fondo no devolvió, tal lo pactado en el programa de Facilidades Extendidas vigente desde enero del 2024. Los otros U$S10.000 millones serán liquidados por trimestre sobre cumplimiento de metas, en un período de entre dos y cuatro años. Este punto aún no terminó de negociarse.

Durante los primeros cuatro años, Argentina sólo pagará intereses por un total de 5,72% anual; monto que podría renegociarse si el propio FMI decide una reducción general de los costos de sus propios créditos. Se verá.

Mientras tanto, el poroteo viene bien. Pero aún falta. Argentina tiene ya garantizado un nivel de apoyo en el Board del Fondo Monetario Internacional (FMI) de casi el 40%. Pero aún necesita confirmar un poco más del 10% para que el programa de Facilidades Extendidas sea aprobado por mayoría simple; ya que un acuerdo de este tipo necesita de un apoyo de al menos 51% del directorio del organismo.

Sin embargo, y más allá de las legalidades e institucionalidades que aplican para el estatuto del FMI y su directorio; se sabe que para un acuerdo como el que está negociando argentina, con un volumen de deuda superior a los U$S 50.000 millones (se verá al final de las negociaciones), se requeriría un nivel de aprobación en el Board de al menos el 85% del directorio. Y para ese porcentaje aún falta.

Fundamentalmente, porque más allá de los importantes apoyos conseguidos, entre los que se incluyen Estados Unidos, China, Francia y otros países occidentales, aún hay tres voces críticas al país: Japón, Países Bajos y Alemania. Estos tres estados aún no han emitido opiniones o versiones sobre cómo votarían el nuevo Facilidades Extendidas, pero se sabe que son clásicos críticos del manejo económico del país. Y, con el tiempo, se manifestaron más que cansados por tener que renegociar el acuerdo vigente con un promedio de año y medio, siendo además Argentina el principal deudor del organismo.

La situación porcentual dentro del Board indica que Estados Unidos detenta la mayoría de los votos con un 16,74% de las acciones, y que, por lógica, su embajador en el directorio es la voz más importante del directorio. Lo sigue en importancia Japón con un 6,14% de los votos, China (6,08%), el combo de estados liderados por Países Bajos y Bélgica (5,46%), Alemania (5,31%), España junto a otros socios como México y Colombia (4,53%), los países asiáticos como Singapur, Indonesia y Malasia (4,20%) y el sillón que comparten Italia y Portugal, entre otros (4,12 por ciento).

La sumatoria hasta hoy llega a un nivel algo superior del 40%, descontándose que un 15% más está al caer. Sin embargo, habrá que remar diplomáticamente para que la silla de España (donde se habla con México y Colombia) tenga ganas de apoyar a la Argentina y no traslade al Board del FMI las diferencias que existen entre los tres gobiernos y la cosmovisión de Javier Milei.

O incluso si no habrá llamadas opositoras desde Buenos Aires a los Ejecutivos de los tres países para que el compliquen la jugada al presidente argentino. También habrá que convencer a Brasil y su cuota de influencia con América Latina, donde Milei tiene voces a favor y en contra. Finalmente, habrá que hablar con Japón y los Países Bajos, y explicarles más el futuro que el pasado de la economía argentina, e intentar convencer a personal con formación financiera y cambiaria más bien ortodoxa, pero con convicciones políticas lejanas a los libertarios.

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